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Manos a la obra. Desde hace un año ejerce su profesión de arquitecta en la empresa constructora de su familia

Ariela Hossen vuela alto en medio de una lluvia de colores

La arquitecta y pintora está seducida por los contrastes y el estilo abstracto. Estudió en Estados Unidos y trabajó en Francia y China. El próximo mes expondrá en Austria


13/07/2019

Delicada, moderna y siempre sonriente, la arquitecta y artista plástica cruceña Ariela Hossen Álvarez dice que Dios bendijo su vida desde su nacimiento, al darle una familia relacionada con el arte, unida y trabajadora.

En su taller situado en la zona oeste de la ciudad, en medio de lienzos, pinceles y bocetos, la bella joven abre el libro de su vida para EL DEBER.

Aunque solo tiene 24 años, cuenta que ha vivido intensamente. Ha llevado su talento por EEUU, y varios países de Europa y de Asia, de lo que se siente orgullosa. Y cree que aún tiene muchas ideas que plasmar y caminos por recorrer.



Su familia

Es hija del ingeniero civil Carlos Hossen y de la arquitecta Verónica Álvarez. “Ellos son muy trabajadores y siempre me han mostrado que la única forma de salir adelante es con mi propio esfuerzo y talento”, dice muy orgullosa Ariela.

Su única hermana es María Pía, con quien está muy unida. Es ingeniera civil y trabajan juntas. En conjunto han fundado H.A. Design Studio, una rama de la empresa familiar Hossen Constructora, que se encarga del área de diseño.

Está soltera. Dice que por el momento se dedica solo a su trabajo y que para el amor ya habrá tiempo después. Pero eso no le quita lo amiguera y alegre.



“Me gusta salir a cenar y a bolichear. Los pubs y beer gardens son mis lugares preferidos. El esparcimiento es importante para tener una vida equilibrada, no todo debe ser trabajo”, expresa.

Su formación

Estudió en el colegio Alemán de Santa Cruz. Luego siguió la carrera de Arquitectura e Historia de la Arquitectura en la Savannah College of Art and Design, en Georgia, EEUU.

Desde chica su madre le incentivó el arte. “Me inscribía a cuanto curso de manualidades y pintura había. Y yo iba con mucho gusto, pues me encantaba”, cuenta.

Siendo jovencita pasó clases con reconocidos pintores bolivianos, como Magenta Murillo, Roxana Hartmann y Tito Kumamotto.



Y así fue dando forma a su estilo, que define como abstracto.

En su casa se respira arte. A sus padres les encanta la pintura y las manifestaciones culturales, por lo que tuvo un buen ejemplo en este camino.

“A mis 17 años tuve mi primera exposición y dos años después la segunda. Entonces ya sabía lo que quería, deseaba ser arquitecta con una visión artística”, expresa.

La universidad le permitió trabajar y pintar en Lacoste (Francia) y en Hong Kong (China). “Fueron experiencias maravillosas, que me enriquecieron como artista plástica, pero, sobre todo, como persona”, dijo.

Actualmente está preparando cuatro cuadros que expondrá el próximo mes en la muestra Salzburg International Art Fair, en Austria, a invitación de la Van Gogh Art Gallery.

Trabajo

En 2019 participó por primera vez en CasaCor, en el área denominada Atelier de la artista.

Lo hizo junto a su madre y a su hermana, que ya habían estado antes en esta muestra, a la que considera un verdadero y bello encuentro de arte, diseño, paisajismo y arquitectura.

No cree que haya una casa ideal para residir. Para ella el lugar donde se vive tiene que ser sobre todo acogedor para sus habitantes. Aunque sugiere que además de funcional podría tener obras de arte y vegetación, que le dan un toque especial a cualquier espacio.

Más arte para Santa Cruz

Nació y vive en Santa Cruz de la Sierra, ciudad que le encanta porque tiene mucha presencia verde, está creciendo y su gente es emprendedora, dijo.

Está admirada por el crecimiento artístico de nuestra capital, por la apertura de galerías de arte, destacando la buena iniciativa de implementar la Larga noche de museos. Sin embargo, cree que la capital cruceña debe mejorar en muchos aspectos para ser una ciudad amigable, como arreglar las aceras, el cuidado de sus áreas verdes y fomentar la reforestación urbana.

Ariela abre sus alas como una bella mariposa. Quiere volar alto, crear y sobre todo ser feliz.



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