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Posando para el fotógrafo Sergio Chuquimia, con un vestido de Armario

Eliana González: “Me siento feliz con el peso y la figura que tengo”

La exbigotona rompe el silencio. Habló de su delgadez, de su retiro de la TV, de la depresión, del amor y del modelaje


Hace 3 días

Flaca, huesuda, raquítica, anoréxica, desnutrida... Esos fueron los dardos que Eliana González recibió en las redes sociales por su apariencia física en los últimos meses. Eso dolió. Y mucho. Los haters fueron tan crueles que ‘Elu’ –obligada por ellos- tuvo que aclarar su estado de salud en Instagram. Hoy, tres semanas después de su revelación, detalla las verdaderas razones de su delgadez. La joven, de 25 años, también cuenta cómo le afectó su salida de la Red Uno, tras cinco años en la conducción de Bigote y El Mañanero. Quiere volver a la tele y se está capacitando para ello. Una confesión más: Mauricio Égüez es el amor de su vida.

Las críticas y el dolor

“Agradezco a aquellos que me expresaron su preocupación y cariño genuino, pero a los que comentan, por odio, les digo que no se guíen por los estereotipos del internet. No todas las mujeres tenemos el mismo cuerpo. Piensen dos veces antes de herir con sus palabras”. Se la oye decir en uno de los siete videos publicados.



No sabe si su versión convenció a sus detractores, pero tampoco es algo que le quite el sueño. “Me siento feliz con el peso y la figura que tengo, y eso es lo más importante”, expresa.

Está pesando 60 kilos, tres más que hace dos meses, cuando empezaron a cuestionarla por su figura. No comprende las críticas, porque siempre fue flaca. “Tengo constitución delgada desde mi niñez, incluso me sometí a tratamientos para ganar peso, jamás haría algo para dañar mi salud”, dice tajante.

Sí atribuye el hecho a un cuadro de estrés y depresión que sufrió en agosto del año pasado, cuando su madre se fue a vivir a España. Ese golpe fue muy duro para ella y en lugar de reponerse sufrió otro quiebre en su vida con su retiro de la Red Uno, tras cinco años de trabajo.

El adiós de su madre y la salida de la tele la ‘noquearon’ y la postraron en cama por casi un mes. La depresión y la pérdida de apetito fueron parte del calvario. “Fue muy fuerte, porque dos de los pilares en los que me sostenía, se movieron y me hicieron tambalear. Quizás esto pudo haber incidido en mi peso, pero mi delgadez no fue ni intencional ni extrema”, expresa. Y con esta respuesta dispersa todos los comentarios errados que se vertieron en las redes sociales por varias semanas.



Después de la tormenta

Más tardó en caer que en volver a levantarse. Había un mundo afuera que seguía su curso y muchas metas por cumplir. Lo primero que hizo fue retomar sus estudios de Comunicación Social que tenía postergados por su trabajo. Había perdido varias materias, porque sus horarios académicos se cruzaban con sus compromisos laborales, así que decidió cambiar de universidad y empezar de cero nuevamente.

Ahora está en el segundo semestre de la carrera en la Domingo Savio. “No me preocupa el tiempo perdido, sino cómo voy a recuperarlo. Es por eso que estoy tomando la mayor cantidad de materias para avanzar más rápido y salir profesional, que ahora es mi prioridad”, cuenta.

La tele, en pausa

No le guarda ningún rencor a la Red Uno por haber prescindido de su trabajo. Al contrario, se muestra agradecida por las enseñanzas y los valores que adquirió dentro y fuera del set. “Llegué a ver el canal como mi segunda casa y debo agradecerle (a la administración), porque allí descubrí mi vocación y pasión por la TV, a la que pienso volver en el momento indicado”, dice .



Niega una mala relación con sus colegas y afirma que su retiro fue parte de una reestructuración de la empresa. “Todo sucede por algo y si se cierra una puerta hay que buscar que otras se abran. Ahora quiero estar capacitada para nuevos retos”, añade.

Selectiva en las redes

Puso pausa en la tele, pero no da tregua en las redes sociales. Tiene más de 200.000 seguidores en Instagram y casi la misma cifra en Facebook. Sin embargo, no se cataloga como una influencer. “Prefiero que ese denominativo lo ponga la gente que considere que yo pueda influir en sus decisiones a la hora de comprar un producto o adquirir un servicio”, indica pensando en la respuesta.

Sus trabajos más recientes han sido para las firmas Nike, Mac, Aldo, Armario, Dior Backstage, Uber y Paceña. Es selectiva con sus contratos, pero afirma que no lo hace por soberbia o vanidad. “Intento seleccionar las cosas con las que me identifico y con las que me gusta trabajar. No soy de las personas que le ofrecen trabajo y acepta solo por ganar plata. Si voy a trabajar para influir sobre los demás, me gusta decir la verdad”, apunta.

Esto la ha llevado a rechazar más de una invitación de empresas que solicitaron su imagen y dice que no está ni rica ni pobre por ello. “Trabajar en las redes sociales es rentable, pero no te genera mucho dinero. La gente piensa que por vernos en las redes, como Instragram y Facebook, somos ‘millonarios’ o que ganamos plata por postear fotos y no es así. También invertimos y no acumulamos riquezas por eso”, asegura.

Con el corazón contento

No es rica, pero es feliz y en gran parte se lo debe al amor. Enamora desde hace un año con Mauricio Égüez, que conquistó su corazón en febrero del año pasado cuando fue reina de Juventud Carnavalera. Él era su chaperón.

Tuvieron química desde que los presentaron, pero recién se arreglaron a las dos semanas. Todo indica que el romance va más serio de lo que parece. “Me siento feliz y cómoda a su lado. Estoy segura de que es el chico con el que me quiero quedar para siempre”, confiesa.

¿Se acerca la boda? Revela que ya hablaron de matrimonio y no “tienen prisa” para enlazarse para siempre. “Ambos somos maduros y nos tomamos las cosas en serio. Todo vendrá a su tiempo”, manifiesta y deja escapar una sonrisa picarona. Por el momento quiere disfrutar de su relación y dedicarse de lleno a sus estudios y a su trabajo. Eso la mantiene ocupada.

Las coronas y el Carnaval

Pese a su belleza se resiste a los concursos de misses, pues dice que no le gusta ser la perdedora. “No tengo el autoestima suficiente para aceptar una derrota”, revela. Aunque esquiva las coronas y los reinados, no los ha podido evitar. ‘Elu’ fue chica Calendario EL DEBER 2017 y también soberana de los Creidazos en 2015 y de Juventud Carnavalera en 2018.

Si bien su nombre ha sonado en varias ocasiones como una de las jóvenes merecedoras de la corona de la fiesta grande, ella asegura que está “dichosa con las oportunidades que se le han brindado”. Pero no va más allá. “Amo el Carnaval y con el hecho de haber reinado dos veces en diferentes comparsas, me siento más que contenta”, aduce.

Al parecer la brújula de esta bella joven apuntará a la tele en un futuro no muy lejano. Pero el botón de pausa seguirá apretado.