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Hermosa morena. Fue la reina de belleza más popular del país a finales de los 70. Fotos: Carlos Rodríguez

Elizabeth Iannone: “Un accidente me quitó una pierna y la vida me enseñó a seguir adelante”

Destacada. La boliviana Elizabeth Iannone fue Miss Ámbar del Mundo, en 1977. Te contamos su inspiradora historia


07/07/2018

Tocó el cielo con las manos, fue considerada una de las mujeres más hermosas de nuestro país a fines de los 70, viajó, amó y fue amada. Pero el destino también la golpeó, y fuerte, pero se repuso de todas las situaciones y siguió caminando, con la frente en alto, en la vida.

Elizabeth Iannone Morón fue un ícono de la belleza boliviana. Con solo 17 años ganó para nuestro país la corona de Miss Ámbar del Mundo, en República Dominicana, en 1977. También participó en los concursos de Miss Mundo, en Inglaterra, y en el Miss Juventud Internacional, en Japón, el mismo año, a donde llegó gracias al apoyo de Gloria Suárez de Limpias, a quien le tiene mucho agradecimiento, pues la ayudó cuando recién empezaba en las pasarelas.

“Participé en el Miss Santa Cruz 1977 y en pleno evento me dejaron a medio peinar; ya me tocaba desfilar y el estilista me abandonó, hasta que apareció Gloria, me arregló el pelo y me ayudó. Desde entonces nos hicimos muy amigas. Luego me acompañó al Miss Bolivia y a los concursos internacionales”, recuerda Elizabeth.

Siempre fue sencilla, entusiasta y de las que expresan lo que piensan, cualidades que le valieron la admiración de la gente.

Nunca había salido de Santa Cruz. Cuando viajó a la sede de Gobierno para participar en el Miss Bolivia, era la primera vez que subía a un avión y que visitaba una ciudad grande.

Cambió su vida

En 1978 se casó con Orlando Elmer Saucedo y en 1981 se mudaron a La Paz. Su matrimonio duró 37 años, en los cuales se convirtió en madre de Arnaldo, Orlando e Italo.

Su vida cambió trascendentalmente el 6 de agosto de 1996, a las 17:00, recuerda con claridad; caminaba cerca de la plaza Vi- “Un accidente me quitó una pierna y la vida me enseñó a seguir adelante” Destacada. La boliviana Elizabeth Iannone fue Miss Ámbar del Mundo, en 1977. Te contamos su inspiradora historia Hermosa morena Fue la reina de belleza más popular del país a finales de los 70 llarroel, en La Paz, cuando una camioneta, manejada por un joven, la atropelló, la aplastó contra la pared y le dañó gravemente la pierna derecha.

Fue atendida de inmediato en la clínica Alemana y le realizaron varias cirugías. Sintió que el mundo se le vino abajo, que sus sueños se truncaban y pensó que no saldría de ese horrendo trance.

A los pocos meses decidieron regresar a Santa Cruz, fue internada en la clínica Foianini, pero su pierna derecha no mejoró y le dieron la triste noticia de que tenían que amputarla.

Con impotencia y dolor, pero con fe, le dijo a los médicos, “si tienen que cortarme la pierna, córtenmela”. Y así aceptó renunciar a su miembro, que fue cortado por arriba de la rodilla.

“Sufrí mucho porque mi familia sufría por mí. Mi madre y mis hermanos no aceptaban lo que me había sucedido. Pero ese era mi destino, Dios quiso que fuese así. Un accidente me quitó una pierna, pero la vida me enseñó a seguir adelante”, manifiesta positiva.

Ese hecho le cambió la visión general. Valoró aún más a su familia y a sus amigos. Aprendió que el cuerpo no es lo primordial, que lo más importante en los seres humanos es el alma y los sentimientos. Luego se fue a Francia, donde le fabricaron una prótesis, que llevó durante siete años, hasta que decidió tirarla y usar muletas, porque le resulta más cómodo.

Algunos de los hábitos de la bella Elizabeth cambiaron, pero lo que no cambió fue su alegría de vivir, sus esperanzas y deseos de seguir adelante.

Volvió a La Paz por algunos años y ahora reside entre esa ciudad, donde administra el ho - tel-boutique familiar Anami, y Santa Cruz de la Sierra, donde se dedica a bienes raíces.

Elizabeth es autosuficiente, viaja sola, camina con muletas sin dificultad y maneja vehículos.

Una de sus grandes pasiones es la cocina y, modestia aparte, dice que cocina delicioso.

La personalidad arrolladora y simpatía de aquella muchachita que ganó el título de Miss Ámbar del Mundo siguen igual. Cree que los concursos de belleza son una buena oportunidad para que las chicas aprendan mucho, y quien gana una corona debe ser responsable por ella misma y por el país.

Elizabeth Iannone, hija de un italiano y de una vallegrandina, nacida y criada en Santa Cruz de la Sierra, dice que somos los seres humanos quienes nos ponemos obstáculos en la vida, pues ella, sin una pierna, ha salido adelante y hace realidad sus sueños.

Desea crear una fundación pa - ra ayudar a personas que sufren algún tipo de adicción, todavía se trata de un proyecto, pero comenzará a tocar puertas hasta hacerlo realidad.

Encantada. Uno de sus lugares favoritos es la cocina, pues dice que le gusta la gastronomía
Triunfante. Ante medio centenar de candidatas, se impuso y conquistó el título de Miss Ámbar del Mundo 1977

 



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